Entre el Riachuelo, Boca, la fe popular, Malvinas, la militancia y una masacre que marcó la lucha contra la violencia institucional, Ingeniero Budge construyó una identidad propia que atraviesa buena parte de la historia del sur del Conurbano.
EL FERROCARRIL MIDLAND Y OLIVERIO
El nombre Ingeniero Budge nació con el ferrocarril. En 1909, la estación La Noria pasó a llamarse Ingeniero Budge en homenaje a Oliverio Budge, primer presidente del Ferrocarril Midland. Un apellido de origen británico terminó nombrando definitivamente a uno de los territorios populares más reconocibles de Lomas de Zamora.
EL TRAPO
Budge tiene uno de los “trapos” más reconocibles de la hinchada de Boca. La histórica bandera con el nombre del barrio acompañó al Xeneize durante décadas y existen registros de su presencia incluso en Japón durante el Mundial de Clubes de 2007. Budge son cinco letras. Cinco letras que aparecen pintadas en una pared, escritas en un colectivo o desplegadas sobre una bandera en una cancha. Uno puede no haber caminado nunca por sus calles y, sin embargo, reconocer ese nombre. BUDGE. Corto, directo, convertido casi en una declaración de procedencia. El barrio consiguió algo que no todos consiguen: que su nombre funcione también como identidad.
EL BAÑADO
Pero antes de llamarse así hubo otros nombres. Durante buena parte del siglo XIX aquellas tierras bajas, atravesadas por el agua y las inundaciones, eran conocidas como El Bañado. Después apareció La Noria. Decir el Bañado era la forma popular de identificar a la zona que hoy ocupa buena parte de Ingeniero Budge por sus características naturales: terrenos muy bajos, húmedos e inundables, cercanos al Riachuelo y atravesados por arroyos y humedales
PUENTE LA NORIA
El agua explica buena parte de esa historia. También el puente. El primer Puente La Noria había aparecido a comienzos del siglo XX, aunque la rectificación del Riachuelo obligó posteriormente a modificar su emplazamiento. El actual fue terminado en 1944 y se transformó en uno de los accesos emblemáticos entre el sur del Conurbano y la Ciudad de Buenos Aires. Durante generaciones significó mucho más que cemento: cruzarlo fue ir a trabajar, volver a casa, entrar o salir de un territorio donde la frontera entre Capital y Provincia se siente todos los días. Hasta el Pity Alvarez en Viejas Locas le dedicó un tema al punte. 
UNA CIUDAD
Ingeniero Budge también es una ciudad, aunque muchas veces todavía se lo nombre simplemente como barrio. En diciembre de 1994, la Provincia de Buenos Aires le otorgó oficialmente esa categoría. La denominación institucional modificó su estatus, pero poco cambió en la forma en que sus habitantes construyeron pertenencia: Budge siguió siendo Budge, esa mezcla de calles comerciales, casas bajas, tránsito, clubes, organizaciones y vecinos que transformaron el territorio mucho antes de que una ley definiera cómo debía ser llamado.

RECONDO
Una de sus calles mas conocidas es Recondo, en honor a Juan Pedro Recondo que fue un destacado propietario terrateniente y empresario pionero del Cuartel IX (zona de Villa Fiorito, Ingeniero Budge y La Salada) a comienzos del siglo XX. Para dotar de conectividad a sus loteos, en octubre de 1910 la Municipalidad de Lomas de Zamora autorizó a la firma “Juan Pedro Recondo y Compañía” a instalar un servicio de tranvías[1]. La empresa tomó el nombre de Compañía de Tranways de Avellaneda a Villa Recondo y conectaba el Puente Alsina con Villa Fiorito, Ingeniero Budge y el trazado que entonces se conocía como Villa Recondo (ubicado en el límite con La Matanza, en las cercanías de La Salada).

EL GAUCHITO GIL
Hay otra bandera inseparable de su paisaje, pero esta vez es roja. En Quesada, entre Andrés Bello y Lavardén, se encuentra uno de los santuarios del Gauchito Gil más conocidos de la región. Cada 8 de enero cientos de personas se acercan con cintas, imágenes, promesas y agradecimientos. El lugar nació alrededor de un árbol donde una vecina creyó reconocer la figura del santo popular. Desde entonces, devoción y barrio quedaron mezclados. En Budge, la fe también ocupa la calle.
LA MASACRE
Pero hay una esquina que cuenta una historia mucho más dolorosa. El 8 de mayo de 1987, Agustín Olivera, Oscar Aredes y Roberto Argañaraz fueron asesinados por efectivos de la Policía Bonaerense en Guaminí y Figueredo. El episodio quedó registrado como la Masacre de Budge y se convirtió en uno de los casos paradigmáticos de violencia institucional en democracia. Vecinos y familiares se organizaron, denunciaron y sostuvieron durante años un reclamo que terminó desbordando las fronteras del barrio.
La movilización por la Masacre de Budge dejó una consecuencia que hoy pertenece a todo el país. En 2012, el Congreso estableció el 8 de mayo como Día Nacional de la Lucha contra la Violencia Institucional. Lo que había comenzado como la búsqueda de justicia de familiares y vecinos de unas pocas cuadras terminó incorporado al calendario nacional. Budge pasó entonces a ocupar un lugar concreto en la historia de los derechos humanos argentinos.
PEDRO TURNER
Hay otra historia triste también. La de Pedro Pablo Turner. El intendente que llegó desde Chaco, se instaló en Ingeniero Budge y construyó allí buena parte de su militancia territorial vinculada al peronismo y al movimiento sindical. En 1973 llegó a convertirse en jefe comunal de Lomas de Zamora. Su gestión quedó atravesada por las disputas internas del peronismo de aquellos años y terminó antes de completar el mandato. Después del golpe de Estado de 1976 fue secuestrado y permanece desaparecido. En Budge, distintos espacios mantienen viva su memoria.
LAS MALVINAS SON ARGENTINAS
Y después están las Malvinas. Porque las grandes historias nacionales siempre terminan teniendo una casa, una familia y una dirección concreta. Manuel Alberto Zelarayán nació en Tucumán pero se crió en Ingeniero Budge y murió durante la guerra de 1982. Víctor Rodríguez también vivió allí antes de partir hacia las islas, mientras que una calle recuerda al soldado Marcelo Massad, otro de los caídos. Son nombres que conectan al barrio con una guerra ocurrida a miles de kilómetros y que todavía permanece presente en la memoria colectiva.


